jueves, 27 de enero de 2011

El poema más largo que he hecho, el más confuso, y con los sentimientos combinados.


Un día yo sentada estaba
en el rincón de mi cuarto, acorralada
en distintas direcciones, aisladas
estaba sin aire, ya parecía muerta
pero, aún sentía que estaba despierta
Y, El piso blanco.. Hasta el lo recuerda
las manchas y las heridas que quedaron
abiertas estaban, en una mitad que no puedo descifrar
en un corazón que no puede olvidar.
Yo, sola

II

Al minuto sentí que algo me observaba
era como una especie de animal
que me miraba y me miraba
dentro del ático; arriba, vigilaba
me acerqué, vi algo que no imaginaba
un cuervo, el cual miraba con esos ojos..
Esos ojos terribles flameantes, y su cuerpo
emplumado como una bestia
preguntándome que quería le dije,
éste me respondió con dicho aleteo
sol´tandose una pluma  en el suelo
del suelo, se fué tornando negro.
Mi mente se disipó.. 
Sólo sentí un vacío con un disperso
el cual mantenía un sentimiento y un verso

III

El verso se dirigió al otro extremo
me llamó
sentía cierto dolor, no tenía el valor,
tampoco tenía habla
mi mente se oscureció por completo.
Me dirigí hacia ella, pude lograr entrar
de repente, volví en mí y corrí hacia el verso,
el verso saltó, saltó al pájaro..
Y se marchó

IV

Marchado el verso, mis palabras..
Mis palabras no tenían sentido alguno
el único motivo de mi vida,
se había ido..
-¿qué haré?- me pregunté con un zumbido.
Y de pronto me estremecí al escuchar un silbido.
¡Era el verso!
saltó de nuevo y entró en mi ser
El tiempo se detuvo,
el rumbo se detuvo
y el ruido.. terminó
Tan sólo escuchaba un vocífero
que me de susurraba que me alejara y así
estar en un lugar más pacífico.

V

Así, abrí mi mente;
busqué un suéter y lo seguí.
Seguíi a ese tal pájaro negro,
Corriendo y corriendo llegué a un cementerio,
y habían muchos más de ellos,
pero no lo tardé en encontrar ya que,
la pluma que dejó caer
agarró el color blanco y se "tiño"
¡Oh, estruendo pájaro!
¡Oh, estruendo..! ¡maldito seas!

VI 

Cuando encontré, por fin, al pájaro negro
lo atrapé y se tornó totalmente blanco,
dejando caer otra pluma negra en el suelo,
me quedé sin vocablos...
se fue, volando, sólo
regresé a mi casa, 
Preguntándome -¿Qué? ¿cómo?
¡qué extraño!..

VII 

Regresé a mi casa 
estaba asombrada, además aterrorizada,
al siguiente día, sin importar qué fecha
agarré la pluma del pájaro,
la toqué, y, extrañamente, cambió de color
tornando un color a gris y, con ésto;
cada vez que la tocaba, se descoloraba.

VIII

Era como si el pájaro negro hubiese perdido 
su dichoso color, yacía casi muerto 
del dolor.
Al anochecer, cogí de nuevo mi suéter,
regresé a ese cementerio..
Ese cementerio tan lúgubre, que
probablemente anteriormente haya sido un imperio
buscándolo y buscándolo
lo hallé
lo hallé en la grama seca;
el pájaro negro ahora yacía de color gris
saqué la pluma con mis manos, 
se la coloqué y me dí cuenta,
que el pájaro volvió a renacer,
poco a poco volvía a su negro natural
de pronto le dije, "aquí yace tu pluma"
él me respondió por segunda vez:
"éste es tu don, es importante" 
y con un aleteo, alzó el vuelo
y se despidió diciendo: " nos volveremos a ver"
en el suelo, yacía una carta; la tomé
y me marché a mi casa.

IX

Llegué, la coloqué sobre el mesón
y me fuí a mi cama, y dormí
el tiempo pasó tan rápido
que cerré mis ojos, y en seguida, los abrí
ya era de día, lo ví, lo sentí
Luego, sin esperar más abrí la carta
decía que era una carta de mi padre
Yacía vieja y entrecortada,
la leí, estaba solamente yo, sola.
Relataba que ese tal pájaro negro,
era nadie más que mi abuelo..
Y, desde ese día, no he dejado de pensar
en ese extraño animal
que, por algún motivo,
me hizo sentir tan especial.

X

Pensando en un rincón
me dí cuenta de una última oración que decía:
"sigue, espera, sigue esperando a tu amor"
pero, noté que el tiempo transcurrió..
y siguió, siguió avanzando
y pensé : "ya es hora de superarlo"
y con respecto al pájaro negro,
me visita de vez en cuando 
para decirme que siga andando
y aún seguía esperando a que apareciera.
Esperaba a veces, hasta que amaneciera.

XI

Esperaba y esperaba,
esperaba, hasta que, al siguiente día
alguien tocó la puerta
en medio del mediodía,
¿quién podrá ser?
abrí la puerta y..
Mi tristeza se disipó,
era él..
Sentía que había llegado
pero de repente, sopló el viento
llevándose a esa persona,
fue como si se llevasen mis recuerdos
sueños, realidades y hasta casualidades.

XII

Fuí a buscarlo, 
busqué, en todas partes, 
fuí al cementerio y lo encontré
yo lo conocía, sin embargo, estaba muerto
sólo se acercó hacia a mí, 
me miró, tocó mis labios, 
y desapareció..
Desde aquel día 
no he dejado de pensar
en ese extraño animal, ni en ese ser fantasmal

XIII

Deberé de esperar,
preguntándole al pájaro negro
¿es momento de renacer.. O es el momento de morir?
éste me respondió por Tercera vez
Es el momento de morir, de estar en el pasado
sufriendo y viviendo sin salida ni tiempo
El tiempo desaparece,
mi alma se extingue
mi cuerpo se estremece, 
mi última lágrima cae..
Y mi último suspiro decrece..

XIV 

Podía notar todo lo malo y lo bueno a mi alrededor
antes de mi último respiro,
solté mi último suspiro..
y pensé: "Por fin estaré contigo"
Minutos después, yacía yo, muerta en el suelo
entre las hojas secas,
por el frío de invierno.

XV

Cuando morí, sentí que nada tenía importancia,
me sentía vacía 
me sentía sin vida, fría y pálida
de pronto, lo ví de nuevo
a ese espíritu fantasmal
quién se acercó a mí,
y me susurró: "vete y vive, sé feliz, y no me esperes."
Yo he muerto, 
ya no estoy despierto
en cambio tú,
necesitas un poco de tiempo
Me acarició en rostro,
y sentí que de un momento repentino a otro
mi cuerpo, lentamente volvía a reaccionar

XVI

Volví a despertar
terminé de soñar,
Luego, comprendí allí, que yo..
Mi vida tiene un propósito, el mundo cambia,
No, en realidad el mundo no cambia
somos nosotros los que cambiamos,
y tendríamos que cambiar..
El pájaro negro, yacía muerto, 
en las hojas secas,
Regresé a mi casa..
Mi alegría se desvaneció, de nuevo
pero, ya  no podía esperar más.

XVII

viéndome en el espejo
se cayó un regalo de mi armario viejo
el espejo se rompió
intenté repararlo,
pero lo que conseguí 
fue lastimarme tratándolo de hacer
me fui a limpiar el desastre
cuando regreso, el espejo se había arreglado
y yo, perpleja descubrí mi propósito,
mi sangre, y, nosotros arreglamos cosas,
con el paso del tiempo,
podremos comprender una realidad
el mundo es el que nos supera
pero a veces, deberemos de recuperarlo,
y con eso, repararlo

XVIII

Con ésto, me devolví al cementerio,
reviví con mi sangre, al pájaro negro, y éste me respondió
"por fin descubriste tu don"
se acabó, mi vida volvió a su estado normal
y ahora pude comprender todo lo que estaba mal,
debemos aprender a escuchar, y a no cometer nada que
al final, salga muy mal.

Steph

















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